El texto detalla las estrategias basadas en indicadores epidemiológicos y los escenarios de riesgo, con medidas escalonadas adaptadas a la intensidad de transmisión.
La puesta en funcionamiento de redes centinela para la vigilancia de la gripe en España a mediados de los años noventa supuso un cambio en el paradigma de la vigilancia de enfermedades trasmisibles.
La emergencia de la COVID-19, en los primeros meses de 2020, supuso una distorsión importante en el funcionamiento de la atención sanitaria que puso de manifiesto la necesidad de ampliar los objetivos del sistema para detectar la aparición de nuevas enfermedades respiratorias.
Por todo ello y siguiendo recomendaciones del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), tras la pandemia se ha puesto en marcha un sistema de vigilancia integrada de infecciones respiratorias agudas (IRAs) en España, con capacidad para vigilar la evolución de las epidemias anuales de virus respiratorios (gripe, SARS-CoV-2 y Virus Respiratorio Sincitial) y detectar la posible circulación de nuevos patógenos de trasmisión respiratoria, mejorando su sostenibilidad y resiliencia en caso de que surja una nueva amenaza para la salud pública.
Accede aquí al documento técnico de recomendaciones para el control de infecciones respiratorias agudas.
[Fuente: Ministerio de Sanidad, vía X]
[Foto: Ministerio de Sanidad, vía X]