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La COVID-19 afecta a menos del 1 % de los usuarios de residencias de personas mayores

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La COVID-19 afecta a menos del 1 % de los usuarios de residencias de personas mayores de Balears, puesto que en la actualidad hay 38 casos activos entre los 4.235 residentes.

La consejera de Salud y Consumo, Patricia Gómez, en una comparecencia parlamentaria durante la que ha explicado toda la acción que se ha realizado en este ámbito desde el inicio de la pandemia. Gómez ha recordado que hasta ahora han perdido la vida 194 usuarios y se han recuperado 807, y ha añadido que la mortalidad es del 4,6 %, es decir, 1,6 puntos inferior a la media estatal (6,2 %).

La consejera ha destacado el trabajo coordinado que han desarrollado todas las instituciones públicas para hacer frente a la situación y ha recalcado que los cribados programados, la incorporación de personal y de nuevos dispositivos de apoyo, así como la formación a profesionales, han contribuido a controlar la propagación de la COVID-19 en dichos centros.

En este sentido, la consellera ha remarcado la labor que ha desarrollado el grupo de coordinación sociosanitaria que se creó a principios de la pandemia con la participación de responsables de la Dirección General de Atención a la Dependencia, la Subdirección de Atención a la Cronicidad y Coordinación Sociosanitaria del Servicio de Salud y los directores insulares de los consells de Mallorca, Eivissa y Menorca.

El grupo ha establecido una estructura en red con las residencias para conseguir el máximo de información con la mayor rapidez posible, y ha consensuado todas las intervenciones y el documento de medidas de seguridad a implementar en las residencias y viviendas tuteladas.

La primera acción del grupo fue crear una base de datos para tener toda la información necesaria para poder gestionar y reaccionar ante cualquier caso o sospecha en una residencia y, cada día, la información se traslada a la Fiscalía, a los medios de comunicación y a los directivos implicados en los protocolos de atención a la COVID-19 en residencias: 061, hospitales y atención primaria de todas las islas.

Cribados para garantizar una detección rápida

Gómez ha explicado la importancia que tiene la detección precoz de los contagios en estos centros y ha indicado que se han planificado cribados periódicos en todas las residencias para detectar rápidamente cualquier caso de infección por SARS-CoV-2 y poder actuar con celeridad para parar la transmisión.

En esta segunda oleada, así como durante la primera, se han cribado todas las residencias de mayores y de personas con discapacidad. Además, cuando se detecta un caso positivo en un usuario o trabajador, siguiendo el protocolo consensuado, se realiza un cribado semanal a las personas que dan negativo hasta que el brote esté resuelto.

El día 7 de noviembre empezaron los cribados quincenales dirigidos a trabajadores de residencias de personas mayores, personas con discapacidad y viviendas tuteladas y supervisadas, para proteger a las personas vulnerables y a los profesionales.

Nuevos recursos y dispositivos para residencias

En cuanto a los nuevos recursos y dispositivos para dar respuesta efectiva a la pandemia en las residencias, Gómez ha destacado la creación, dentro de la Central de Coordinación de la COVID de la Gerencia de Atención Primaria, de un equipo de profesionales de referencia para toda la población vulnerable con dependencia, discapacidad o vulnerabilidad social. El objetivo de este es detectar los brotes con celeridad mediante una conexión directa y ágil entre el equipo de vulnerables y toda la red social de residencias.

También, para las situaciones de brote, se ha creado un equipo específico en el 061 para dar cobertura a los traslados de las personas más vulnerables, y se han establecido circuitos para agilizar los traslados en los hospitales, que disponen de unidades COVID específicas para personas mayores y con discapacidad.

Otro nuevo servicio que se ha puesto a disposición de las residencias es un vehículo de intervención rápida (VIR) del 061 que permite hacer una valoración de las personas afectadas por posibles brotes y planificar las intervenciones más adecuadas según las necesidades de cada centro.

En este sentido, Gómez ha dado detalles otra vez en sede parlamentaria del sistema de clasificación internacional GMA (grupos de morbilidad ajustados), un indicador de salud-enfermedad que se utiliza dentro del ámbito sanitario de las Illes Balears y que, por lo tanto, también se aplica a los usuarios de las residencias.

Los cuidados paliativos son una de las herramientas que se usan gracias a este sistema de clasificación. También las unidades geriátricas específicas de media estancia.

Toda la población de Balears está clasificada según el GMA, un sistema que tiene en cuenta las enfermedades de base, escalas, descompensaciones, fármacos, grado de evolución de las enfermedades, tratamientos farmacológicos, visitas al sistema sanitario, etc.

La clasificación por nivel de morbilidad ayuda al clínico a tener claro el grado de complejidad para orientar de una forma más rápida las intervenciones que deben realizarse a cada persona.

Desde hace muchos años existen numerosos clasificadores poblacionales para ayudar a dar mejor respuesta a las personas: KAISER, ACG, CRG, GMA, etc.

En diciembre de 2015 se hizo la primera estratificación a la población de las Illes Balears con GMA, con la ayuda y el apoyo del Ministerio de Sanidad.

Intervenciones y formación a los profesionales de los centros

Hasta el momento han sido intervenidas una decena de residencias. Gómez ha explicado que siempre que se ha observado que una residencia no tenía capacidad para frenar la propagación de un brote se ha ordenado su intervención, una medida que no solo implica tomar el control de la atención sanitaria relacionada con la COVID, sino también supervisar la aplicación de los protocolos y formar a los profesionales en aspectos como por ejemplo el uso de equipos de protección individual.

Con este objeto, se ha conformado un equipo de apoyo de enfermeras para residencias expertas en la atención a la COVID, que ha recibido formación para poder prestar apoyo y formación a todas las residencias.

Además, se ha establecido un plan formativo para asegurar que todos los trabajadores de residencias y viviendas tuteladas tienen los conocimientos suficientes para hacer frente a la COVID-19. Se han realizado 4 sesiones en Mallorca, en las residencias de Eivissa y ahora se llevan a cabo en las de Menorca.

Asimismo, se ha elaborado y difundido el documento Recomendaciones de prevención y protección a centros sociosanitarios y residencias de personas mayores y con discapacidad en la comunidad autónoma de las Illes Balears ante la pandemia de COVID-19, cuya última actualización ha sido el 25 de noviembre de 2020, y se ha creado un plan de contingencias con las normas de seguridad recomendadas, que cada residencia ha adaptado y que ha sido revisado y validado por el equipo de atención a la cronicidad y coordinación sociosanitaria, hasta tener un plan adaptado seguro.

Gómez ha finalizado su intervención explicando que las personas usuarias y trabajadoras de las residencias serán las primeras en recibir la vacuna contra la COVID-19, tal y como anunció el ministro de Sanidad. «Trabajamos para que sea una realidad a principios de 2021.

[Fuente: Consejería de Salud y Consumo. 02/11/2020]

[Foto: Consejería de Salud y Consumo]

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