El Hospital Son Espases ha aprobado un protocolo de acompañamiento y piel con piel en la cesárea. El objetivo que se pretende es el acompañamiento del padre o de la persona que la mujer elija durante la realización de la cesárea. Los objetivos son mejorar la vivencia de las madres respecto de la cirugía, servir de apoyo emocional, facilitar la realización del contacto piel con piel con el bebé, y reducir el tiempo de inicio de la lactancia materna así como mejorar su adaptación.
Esta iniciativa va dirigida especialmente a las cesáreas programadas con anestesia regional en gestaciones de 37 o más semanas, en las que no se prevén complicaciones. Se excluyen de este protocolo las cesáreas urgentes, con complicaciones previsibles, o con sospecha de patología fetal.
La matrona informará sobre el objetivo del acompañamiento y del comportamiento que se espera del acompañante. Este se tendrá que vestir con el uniforme quirúrgico –camiseta, pantalones, gorro, mascarilla y calcetas- que el personal de enfermería le proporcionará. Una vez dentro del quirófano se situará en el cabezal, al lado de la madre. Y le dará apoyo hasta el alumbramiento. Una vez finalizadas las curas propias del parto, los tres abandonan la sala de partos conjuntamente, de forma que no hay separación entre los padres y el recién nacido.
El Hospital Son Espases ha aprobado un protocolo de acompañamiento y piel con piel en la cesárea. El objetivo que se pretende es el acompañamiento del padre o de la persona que la mujer elija durante la realización de la cesárea. Los objetivos son mejorar la vivencia de las madres respecto de la cirugía, servir de apoyo emocional, facilitar la realización del contacto piel con piel con el bebé, y reducir el tiempo de inicio de la lactancia materna así como mejorar su adaptación.