Categoría: Formación continuada

El Hospital Comarcal de Inca aborda los problemas de estreñimiento e impactación fecal

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En el Hospital Comarcal de Inca se ha impartido una sesión clínica —a cargo del Dr. Sixto Ruiz, especialista en medicina interna— para abordar el estreñimiento y la impactación fecal, un problema que afecta al 30 % de la población y cuya incidencia entre las mujeres es el doble que en los hombres.

El Dr. Ruiz ha explicado que la edad, el sedentarismo, un nivel sociocultural bajo, los embarazos y las enfermedades de motilidad intestinal son las causas más frecuentes de este tipo de trastorno. Por el contrario, mantener una hidratación correcta, consumir fibra, seguir una alimentación equilibrada y practicar ejercicio físico son factores que tienen un impacto positivo para prevenir y reducir el estreñimiento.

Por otro lado, ha indicado que los criterios para identificar problemas de estreñimiento han sido definidos por la Fundación Roma —una entidad que trabaja para mejorar las vidas de las personas con desórdenes gastrointestinales funcionales y clasificar dichas dolencias—, según los cuales una persona debe presentar dos de los síntomas siguientes a lo largo de tres meses: menos de tres deposiciones a la semana; defecación dura o sensación de evacuación incompleta en un 25 % de las deposiciones; un esfuerzo excesivo en una de cada cuatro ocasiones o necesidad de realizar una manipulación digital.

En cuanto a la impactación fecal, se produce cuando hay una cantidad aumentada de heces en el recto, o más arriba, que no tienen porqué ser duras. El diagnóstico se hace por medio del tacto rectal o una radiografía del abdomen, ya que es una complicación seria del estreñimiento del paciente. Las causas más frecuentes de este tipo de complicación son la disminución de la sensibilidad, de la motilidad y de la capacidad de aumentar la presión abdominal, incluso no saber hacer la presión adecuada en los músculos que favorecen la eliminación. Además, algunas enfermedades y ciertos fármacos provocan este problema, como síntoma o como efecto secundario, respectivamente.

Para abordar este tipo de problemas, se dispone de instrumentos diversos para evaluar su gravedad e incidencia: la escala de Bristol, con la que se clasifican los tipos de heces; las pruebas diagnósticas —radiografía abdominal, colonoscopia, etc.— y la entrevista al paciente, entre otras. Así se determina si se trata de un caso de estreñimiento idiopático —espontáneo y por causas desconocidas— o crónico, si su origen está asociado a otro tipo de afección, además del grado de gravedad que presenta.

Según esta valoración, se establece el tratamiento oportuno: cambio de hábitos alimentarios; ejercicio físico; laxantes (reblandecedores, estimulantes, etc.); laxantes de carácter osmótico, cuya función es aumentar la cantidad de agua que se absorbe en el intestino grueso; enemas, e incluso la cirugía (en pocas ocasiones).

Este tipo de problemas pueden provocar dolores abdominales y una disminución de la calidad de vida, y por ello es necesario observar las señales de alarma que indican que puede existir una alteración, cuantitativa o cualitativa, del hábito intestinal, entre las cuales ser mayor de 50 años, tener antecedentes familiares, que los síntomas persistan durante la noche, el estrechamiento de las heces, presentar anemia ferropénica o bien síndrome constitucional, que se caracteriza por alteraciones del estado general, como la astenia, la pérdida de peso, etc.

[Fuente: Hospital Comarcal de Inca. 23/10/2014]

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