Se ha hecho un simulacro de incendio en la zona de despachos del Servicio de Farmacia que ha afectado al resto de áreas y almacenes colindantes.
La Gerencia del Hospital Universitario Son Llàtzer hizo un simulacro de incendio en el Servicio de Farmacia, en la planta baja del edificio. En el ejercicio se simuló el incendio en la zona de despachos, que evolucionó rápidamente, afectó a otras zonas y amenazó con incendiar almacenes de fármacos y de productos inflamables cercanos.
Este simulacro se enmarca en las actuaciones que la Gerencia, mediante su Comité de Autoprotección, lleva a cabo para implementar el Plan de Autoprotección, con el objetivo de estar preparados ante algún tipo de emergencia como pueden ser incendios, amenazas de bomba, contaminación biológica, fuga de gases, derrame de productos químicos, inundación o accidente grave con lesiones personales. Para ello se impartieron varias sesiones de formación a los responsables del Grupo de Emergencia y se puso también a disposición de todos los profesionales una formación en línea sobre emergencias.
Tras la alarma y las comunicaciones internas derivadas, el jefe de emergencias se desplazó al Centro de Control para asumir el mando de la emergencia. El jefe de intervención se personó en la zona siniestrada para dirigir las actuaciones y simultáneamente se movilizó el resto de equipos del Grupo de Emergencia, para apoyar tanto a las operaciones de intervención e intento de control como las de preparación de la evacuación o confinamiento por seguridad de la zona afectada y las colindantes.
Rápidamente, se evacuó la zona por seguridad, mientras los equipos de primera y segunda intervención (extintores y mangueras) intentaban contener el incendio. Esto, finalmente, lo consiguieron los bomberos y se dio el incendio por sofocado.
De esta manera acabó el ejercicio, que tuvo una duración total de 30 minutos, 7 de ellos para la actuación del personal de evacuación y comprobar que todo estaba evacuado y con las puertas y ventanas cerradas.
El simulacro estuvo coordinado con los Bomberos de Palma. Este cuerpo, previamente, había hecho diversas visitas técnicas al Hospital y había elaborado un plan de intervención operativo, con el objetivo de facilitar su tarea en caso necesario y reducir los tiempos, lo cual se ensayó también durante el ejercicio.
El simulacro constó de tres fases: preparación, ejecución y evaluación (juicio crítico). Para ello, se formó un equipo de árbitros multidisciplinario, integrado por personal técnico del Servicio de Salud y delegados de prevención de riesgos laborales del Hospital. La función del equipo fue observar cómo se llevaba a cabo el simulacro y determinar qué factores negativos se han apreciado, para corregirlos posteriormente. De hecho, tras el simulacro se ha hecho un debriefing y se emitirá un informe con el análisis y las propuestas de mejora.
[Fuente: Conselleria de Salud. 13/12/2024]
[Foto: CAIB / CC BY NC SA]