En el BOIB núm. 52, de 28 de abril de 2018, se ha publicado el Decreto 11/2018, de 27 de abril, por el que se regula el ejercicio de la sanidad mortuoria de las Illes Balears.
Este nuevo Decreto aprobado por el Consell de Govern es una normativa que permite adaptarse a las necesidades y costumbres sociales actuales y que contempla, entre otras cuestiones, las nuevas técnicas sanitarias sobre cadáveres; la figura del tanatopráctico, y la situación epidemiológica de las enfermedades transmisibles.
El Decreto responde al objetivo de modernizar y actualizar la regulación de la sanidad mortuoria para su adaptación al nuevo marco normativo y social con un doble propósito: por una parte, dar una adecuada respuesta normativa, desde el punto de vista exclusivamente sanitario; y, por otra, simplificar los trámites administrativos y garantizar el libre acceso al ejercicio de la actividad funeraria con la eliminación de determinados requisitos, sin perjuicio del mantenimiento de la máxima protección de la salud pública.
En este sentido, la nueva regulación autonómica reduce significativamente las cargas administrativas que tenían que soportar las entidades prestadoras de servicios funerarios, tanto para acceder a la actividad funeraria como para su ejercicio; elimina las autorizaciones previas y limita el régimen de intervención a los casos en los que es estrictamente necesaria por razones de salud pública.