El Servicio de Vigilancia de Salud Pública ha detectado varios casos de sarampión en Mallorca, que afecta a seis personas. Dado que los pacientes coinciden en el tiempo y fueron tratados en el mismo hospital, los casos están relacionados entre sí, aunque el origen del contagio no está relacionado con el ámbito sanitario y se clasifica como brote comunitario.
La investigación epidemiológica detectó que el caso índice es un turista menor de edad que acudió a urgencias pediátricas del Hospital Son Espases el 19 de julio. Los casos secundarios empezaron a mostrar síntomas a finales de julio.
El brote afecta principalmente a personas no vacunadas: de las seis infecciones confirmadas, cinco no habían recibido la vacuna y la otra no dispone de registro de vacunación.
Por ello, la Dirección General de Salud Pública, en coordinación con el Servicio de Salud y en cumplimiento de los protocolos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, ha activado un plan de monitorización y control que incluye medidas inmediatas de prevención y protección para contener el brote.
Salud Pública lleva a cabo tareas de rastreo y pide a los estrechos contactos que mantengan una vigilancia estricta de su salud durante los 23 días posteriores a la exposición, una medida prioritaria para quien no está vacunado.
Recomendación de mascarilla para el personal y los usuarios
La Dirección General de Salud Pública ha enviado una recomendación interna para el uso de mascarillas FFP2 en todos los entornos sanitarios como medida prioritaria para la prevención, protección y control del brote, así como el automonitoraje obligatorio de síntomas y la revisión del estado de vacunación de todo el personal (de salud y no sanitario) en los centros de salud.
Aumento de los casos de sarampión en el contexto internacional
Actualmente, y durante los últimos dos años, el número de casos de sarampión ha aumentado de forma constante en los ámbitos nacional e internacional. En las Islas Baleares, en 2019 sólo se notificó un caso; entre 2020 y 2023, las Islas no registraron ninguna, y en 2024 se notificaron seis.
Durante 2025 se registraron 35 casos: 31 en Mallorca, 3 en Ibiza (brote importado) y 1 caso importado en Formentera. En relación con estos casos, 24 no estaban vacunados, y del resto se desconoce el calendario de vacunación.
De los 31 casos registrados en Mallorca en 2025, 22 corresponden al brote producido en el Sector Sanitario de Tramuntana, 3 fueron casos aislados, 3 de un brote de transmisión domiciliaria y 3 fueron importados.
La vacunación, la herramienta principal de prevención
Salut Pública recuerda que la protección completa contra el sarampión requiere dos dosis de la vacuna. En las Islas Baleares, la inmunización está totalmente garantizada y se incluye en el calendario público gratuito: la primera dosis se administra a los 12 meses de edad (triple vírica) y la segunda a los 3 años (tetraviral), lo que asegura una cobertura efectiva contra el virus.
Actualmente, la cobertura vacunal en el archipiélago es muy alta, llegando al 91,11 % de la población objetivo. Para las personas nacidas después de 1978 que no están vacunadas o que no han pasado la enfermedad, se recomienda aprovechar cualquier consulta o visita médica para revisar y actualizar su historial de vacunación.
En España, la vacunación sistemática contra el sarampión comenzó en 1978 con la vacuna monovalente, sustituida a partir de 1981 por la vacuna triple vírica (sarampión, rubéola y parotiditis). Por tanto, se recomienda a las personas nacidas después de estos años que no tienen prueba de haber sido vacunadas o de haber transmitido la enfermedad, que acudan a su centro de salud para revisar y completar su calendario.
Síntomas y contagio del sarampión
El sarampión es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por un virus. Es una de las llamadas enfermedades exantemáticas, porque una de sus características clínicas es la aparición de erupciones cutáneas en la piel, que van acompañadas de síntomas de fiebre y catarro, como conjuntivitis, moco, estornudos, tos y afectación del estado general.
Una persona con sarampión es contagiosa desde los 4 días antes de la aparición de la erupción hasta los 4 días después de que se presenten síntomas. El período habitual de incubación es de 10 a 14 días, aunque también puede variar entre 7 y 23 días.
El virus del sarampión se transmite por contacto directo con las secreciones nasales o de garganta de una persona infectada, o bien por la inhalación de gotas liberadas al toser o estornudar. En las superficies, el patógeno puede permanecer activo hasta dos horas después.
[Fuente: Conselleria de Salud. 10/8/2026]
[Foto: CAIB / CC BY NC SA]