Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados el pasado 20 de mayo revelan que Baleares es la tercera comunidad autónoma de España con menos enfermeras colegiadas por ciudadano. Según los datos de 2023, la tasa de enfermeras por cada 1.000 habitantes es de 5,97.
El Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de les Illes Balears (COIBA) reclama un plan para reconducir esta situación para la mejora de la salud de la población y la sostenibilidad del propio sistema sanitario. Se ha demostrado que invertir en enfermeras tiene un retorno notable de cara a los resultados de los pacientes, el tiempo de hospitalización y la disminución de los errores en la atención.
La relación entre el número de enfermeras y de habitantes en las Islas Baleares está por debajo de la media estatal (7,12). Ante estos datos, el COIBA reclama una inversión estratégica en enfermeras y apunta a un reciente informe publicado por el Consejo Internacional de Enfermeras (International Council of Nurses), en el marco del Día de la Enfermera, que revela el valor económico de los cuidados. El informe demuestra cómo invertir en puestos de trabajo, formación y liderazgo enfermero ofrece un excelente retorno para el sistema y, en consecuencia, para la salud de la población. En concreto, muestra la relación directa entre el aumento de enfermeras, el ahorro en los costes del sistema y la repercusión en la salud.
Por ejemplo, en los hospitales disminuye el tiempo de recuperación, lo cual se traduce en ahorro, y también la mortalidad derivada de la enfermedad; en el ámbito de la atención primaria, una menor sobrecarga contribuye a reducir las incidencias o daños evitables, que tienen impacto tanto en la persona como en el funcionamiento y costes del sistema.
Por otro lado, la situación actual de las enfermeras está causando que muchas decidan directamente abandonar la profesión. Desde el órgano colegial se pide la puesta en marcha urgente de un plan que contemple la inversión estratégica en enfermeras y que permita no solo aumentar el número, sino asegurar el bienestar de las que ya están en el sistema: mejorando la estabilidad laboral, aumentado el desarrollo profesional, el liderazgo enfermero y las especialidades, disminuyendo cargas, garantizando la conciliación, cuidando de la salud mental de las profesionales y garantizando el acceso a la vivienda digna, entre otras cuestiones. Finalmente, el COIBA apunta a la necesidad de un mayor desarrollo competencial.
[Fuente: COIBA. 20/05/2024]
[Foto: Hospital Comarcal de Inca]