Desde el Instituto Balear de la Medicina de Familia y Comunitaria (IBAMFIC) queremos expresar nuestra profunda preocupación por la postura de la Consejería de Salud del Govern balear, recogida este domingo en el Diario de Mallorca, de oponerse a la prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes que prevé el anteproyecto de la nueva Ley de Regula. Esta medida supone una oportunidad decisiva para proteger la salud de la ciudadanía, especialmente la de los colectivos más vulnerables: niños, ancianos y pacientes con enfermedades crónicas.
El tabaco es el producto que más cáncer provoca en el mundo. Mata a la mitad de quienes lo consumen y está directamente relacionado con más de 16 tipos de cáncer. Según datos oficiales, solo en 2024 el tabaco causó más de 63.000 muertes en España, siendo la primera causa de muerte evitable en nuestro país y en el ámbito global. La evidencia científica es contundente: no existe un nivel seguro de exposición al humo, y fumar en espacios abiertos como las terrazas también supone un riesgo real para quienes respiran el humo de forma involuntaria.
La declaración de Espacios sin Humo, impulsada durante la pandemia, fue concebida como una medida provisional a la espera de la reforma legal que ahora se debate. La Organización Mundial de la Salud va incluso más allá, instando a las instituciones a declarar Espacios Libres de Humo y Aerosoles, en un contexto en el que los nuevos productos de nicotina actúan como puerta de entrada al tabaquismo, triplicando las probabilidades de que los menores acaben consumiendo tabaco.
Renunciar ahora a ese paso sería un grave error que dejaría desprotegida a la población. La experiencia internacional demuestra que estas medidas son viables, aceptadas y eficaces, sin perjuicio económico para la hostelería a medio y largo plazo. Allí donde se han implantado, se ha reducido su consumo, se han protegido a las personas no fumadoras y se ha modificado la percepción social sobre el tabaco.
En las Islas Baleares, 212 espacios ya se han adherido a la campaña #RespiroLibre impulsada por la AECC, incluyendo 60 nuevos parques y plazas de Palma incorporados en junio. Es un avance importante, pero insuficiente si no se recoge de forma vinculante a la nueva ley. El derecho a la salud está por encima de cualquier otro interés, y las administraciones tienen la obligación legal y moral de garantizarlo.
Por todo ello, desde Ibamfic pedimos a la Conselleria de Salut que reconsidere su postura y apoye la prohibición efectiva de fumar en las terrazas de bares y restaurantes, así como playas y marquesinas. No se trata de ir contra nadie, sino de proteger a todos: prevenir enfermedades, salvar vidas y avanzar hacia una sociedad más sana.
Cada cigarrillo que se enciende en una terraza no sólo perjudica a quien lo fuma, sino también a quienes respiran el humo sin haberlo escogido. La salud pública no se negocia.
[Fuente: Societat Baleat de Medicina Familiar i Comunitària. 12/08/2025]
[Foto: Hjartstrom / Stubbing Snuff Tobacco / CC0 Public Domain]