La AEPap, en una nota de prensa publicada el pasado 14 de diciembre, considera que todas las bajas de los pediatras deben ser sustituidas, pero en el caso de no encontrar sustitutos, el trabajo extra debería ser compensado económicamente. Actualmente, menos de la cuarta parte recibe una compensación adecuada.
Los pediatras de Atención Primaria en España tienen una población adscrita de entre 1000 y 1400 niños y una media de visitas al día de entre 20 y 40. En los centros de salud suele haber, según la población adscrita, de 2 a 5 pediatras. Dado la falta de pediatras y los recortes que sufre la atención primaria, cuando un profesional de esta especialidad está de baja o ausente, la Administración no cubre habitualmente su ausencia, de forma que obliga a los pediatras a doblar o triplicar sus consultas. Esta realidad supone una sobrecarga y un estrés adicional para los especialistas que aseguran que no se compensa económicamente. De los 6000 pediatras que hay en Atención Primaria, solo 1400 reciben una compensación adecuada por la sustitución de sus compañeros.
Situación real por CCAA
En la totalidad de las CCAA se sustituye menos del 25% de las ausencias y en muchas de ellas no se realizan sustituciones prácticamente nunca. En las comunidades en las que existe compensación económica esta es muy variable. Oscila de entre 6 o 7 € al día a 130-140 € al día, con una media de 80 € al día.
La AEPap ha elaborado una clasificación de la situación de los pediatras en las diferentes CCAA:
- CCAA que no compensan económicamente: Cataluña, Madrid y Valencia.
- CCAA con compensación muy por debajo de la media o limitada por diversas circunstancias: Andalucía, Baleares, Castilla la Mancha, Castilla y León, Canarias y Extremadura.
- CCAA en las que hay compensación económica cercana a la media o que la supera: Aragón, Asturias, Cantabria, Galicia, Murcia, Navarra, País Vasco y La Rioja.
La consecuencia principal de esta situación es la sobrecarga de las consultas porque los pediatras tienen que atender a niños de uno o dos cupos, además de los propios, por lo que es muy difícil que la atención sea de calidad.
Una segunda consecuencia es que el sistema de salud de las CCAA se evita el dinero de la sustitución y el dinero con el que compensa al pediatra que tiene que doblar o triplicar la asistencia es mucho menor que lo que habría costado contratar a un sustituto, con lo que se detrae dinero de la Atención Primaria y de sus profesionales. Más, todavía, en los casos en los que la compensación es muy pequeña o nula.
[Fuente: AEPap. 14/12/2022]
[Foto: Àrea de Salut de Menorca]