Categoría: Promoción de la salud y prevención de la enfermedad

Cada año se diagnostican unos 100 casos de melanoma en Baleares

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Cada año se producen en el mundo entre dos y tres millones de nuevos casos de cáncer de piel y más de 130.000 nuevos casos de melanoma maligno. Se estima, asimismo, que cada año mueren 66.000 personas por melanomas malignos y otros tipos de cáncer de piel.

En Baleares cada año se diagnostican unos 100 casos de melanoma. Las tasas de mortalidad del melanoma son de 0,6 casos por cada 100 mil mujeres y de 1,3 casos por cada 100 mil hombres.

Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Piel, que se celebra el 13 de junio, la Dirección General de Salud Pública y Participación hizo un llamamiento a la población para que disfrute del sol sin riesgos y evite una exposición excesiva con la que se aumentan las probabilidades de sufrir cáncer de piel.

Desde Salud Pública recuerdan que nuestro cuerpo necesita recibir el sol para sintetizar la vitamina D, importante para multitud de funciones en nuestro organismo pero, sin embargo, exposiciones superiores a los 10 minutos pueden acarrear importantes consecuencias.

Una exposición prolongada disminuye la capacidad del cutis para retener agua, reduce la elasticidad y firmeza de la piel y acelera el proceso de envejecimiento; una exposición continuada puede ocasionar quemaduras, edemas y eritemas, pero el riesgo más grave que corremos al estar expuestos excesivamente al sol es el de sufrir cáncer de piel.

En verano nuestra piel es muy vulnerable a la exposición solar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre el 50 y el 90 por ciento de los cánceres de piel son causados por la radiación ultravioleta.

Además, los efectos negativos de la exposición prolongada al sol son acumulativos, por lo que una adecuada protección es fundamental para evitar daños sobre la salud.

La mayoría de los efectos adversos de la exposición al sol son evitables siguiendo unos sencillos consejos:

  • Evitar exponerse al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas), así como exposiciones prolongadas o siestas.
  • Disminuir las partes del cuerpo expuestas directamente al sol. Las prendas ligeras, las camisas de punto tupido y los pantalones largos bloquearán la mayor parte de la radiación solar. Se recomienda cubrir la cabeza con sombreros o gorras.
  • El sol puede dañar también los ojos, por lo que es recomendable utilizar gafas de sol homologadas que filtren, al menos, el 90 % de la radiación ultravioleta.
  • Utilizar productos de protección solar con un factor elevado y adecuados a la edad, tipo de piel y zona del cuerpo.
  • Es recomendable aplicarse el fotoprotector al menos media hora antes de la exposición solar y renovar la aplicación cada dos horas.
  • Ser cuidadosos en exposiciones sobre y en el agua, ya que la radiación puede penetrar hasta un metro en el agua clara.
  • Proteger especialmente a los niños, embarazadas y ancianos, ya que son muy sensibles a sobreexposiciones al sol en esta época del año. Debe evitarse también que menores de 3 años estén expuestos al sol.
  • Hidratar la piel después de la exposición solar y beber mucha agua para compensar la deshidratación.
  • Si se toma medicación, hay que comprobar que ésta no aumenta la sensibilidad cutánea a la radiación ultravioleta. Consultar al médico o farmacéutico.

[Fuente: Consejería de Salud. 13/06/2017]

[Foto: National Cancer Institute / Melanoma / CC-by-sa-2.0]