Categoría: Promoción de la salud y prevención de la enfermedad

El COPIB advierte que menores y adolescentes víctimas de ciberacoso tienen mayor probabilidad de manifestar conductas de riesgo

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Con motivo de la conmemoración del Día Internacional contra el acoso escolar, el 2 de mayo, el Col·legi Oficial de Psicología de les Illes Balears (COPIB) advierte que los menores y adolescentes víctimas de ciberacoso tienen mayor probabilidad de manifestar conductas de riesgo (ideación suicida y autolesiones) y demanda más medidas de prevención en todos los ámbitos y tolerancia cero con la violencia sea cual sea el formato y canal que se utilice.

Si bien los casos de acoso en las aulas descienden (119 en el curso 2020-21 frente a los 127 del curso 2019-2020, según los últimos datos de la Conselleria de Educación), crece el ciberacoso entre menores y adolescentes y en muchos países preocupa su relación con un mayor riesgo de autolesiones, ideación y conducta suicida en esas edades. De hecho, el último informe del Observatorio del Suicidio en España registraba catorce suicidios en menores de 15 años (siete niños y siete niñas) en 2020, el doble que en 2019. El acoso estaba detrás de la mayoría de estos casos.

Desde el COPIB destacan que no se puede subestimar el daño psicológico que produce este tipo de violencia. Es frecuente observar en la víctima un marcado descenso de sus niveles de autoestima y autoconcepto, sentimientos de culpabilidad por la agresión que están sufriendo, inseguridad o vergüenza por no saber gestionar la situación. Toda esta situación interfiere en su rendimiento escolar, en cómo se relaciona con los demás y en cómo se siente. En los casos más graves, la víctima puede llegar a sufrir patologías relacionadas con la personalidad o el estado de ánimo, como por ejemplo depresión severa o fobia social, llegando en los casos más graves a la ideación suicida.

Cabe destacar que los canales preferidos para llevar a cabo el ciberacoso, según el último estudio realizado por la Fundación ANAR en 2021, las aplicaciones más utilizadas son WhatsApp (53,9%), seguido de Instagram (44,4%), TikTok (38,5%) o los videojuegos (37,7%).

El informe recoge también que el 21,8% del alumnado participante reconoció haber podido participar en un caso de acoso sin ser consciente de ello y el 96,4% indicó que no lo haría en el caso de darse cuenta. Además, un 88,1% afirmó que la unión de los compañeros ante una situación de bullying hace que el afectado se sienta mejor. A pesar de la reducción de los casos, los estudiantes también admitieron que han aumentado las agresiones en grupo, pasando de un 43,7% en 2018-19 a un 72,4% en 2020-21.

Disponer de conocimientos para detectar cualquier signo que nos indique que los menores están siendo víctimas de acoso es fundamental para atajarlo y tratarlo a tiempo. Por ese motivo, desde el COPIB señalan la importancia de adoptar más medidas de prevención en todos los ámbitos, especialmente en el entorno educativo y familiar.

En el ámbito escolar:

  • Formando a la comunidad docente y sensibilizando al alumnado en la corresponsabilidad de las conductas violentas, en la importancia de no participar y denunciar este tipo de comportamientos.
  • Favoreciendo la incorporación de los profesionales de la Psicología Educativa en los centros, como especialistas en comportamiento y conducta en entornos educativos.

En el ámbito familiar:

  • Fomentando la comunicación. Si un padre, una madre, o también el profesorado observa una modificación en la conducta, hábitos o estado de ánimo de un menor, no tiene que pasarlo por alto. La persona tiene que preguntar, investigar y comunicarse en casa, con el centro, con las amistades y, en caso de sospechar que existe acoso, solicitar que se inicien los protocolos pertinentes en los centros educativos o ante las autoridades competentes.

[Fuente: COPIB. 02/05/2022]

[Foto: Loren Kerns / Sad / CC-by-sa-2.0]