Durante la edición número 40 de la Comisión del Codex Alimentarius, presidida por una delegación española de la Subdirección General de Promoción de la Seguridad Alimentaria de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), celebrada en Ginebra (Suiza), el pasado mes de julio, se ha aprobado la primera norma internacional de seguridad alimentaria que ha sido propuesta y liderada por España en la historia del Codex Alimentarius, compuesto por normas, directrices y recomendaciones de la citada Comisión.
El documento, fruto del grupo de trabajo creado hace ya más de dos años en el Comité del Codex, trata sobre contaminantes en los alimentos. La finalidad de este documento Codex es establecer un código de prácticas general para la prevención y reducción de las micotoxinas en las especias con el fin de alcanzar el nivel más bajo posible de estas toxinas mediante la aplicación de buenas prácticas en todas las etapas de la cadena alimentaria (producción, elaboración, embalaje, etc.), y de esa manera reducir la exposición de los consumidores a partir de medidas preventivas.
Con el objeto de estudiar la presencia de contaminantes en el pescado, el Servicio de Seguridad Alimentaria de la Dirección General de Salud Pública y Participación tiene previsto tomar muestras de algunas de las piezas que se capturaron durante el XVI Máster de Pesca Submarina Ciudad de Palma. Esta iniciativa de investigación es posible gracias a la colaboración con la Federación Balear de Actividades Subacuáticas y el Real Club Náutico de Palma.
Entre el 1 de junio y el 14 de octubre de 2016, el Servicio de Seguridad Alimentaria y Nutrición de la Dirección General de Salud Pública y Participación ha realizado 1.907 inspecciones en restaurantes, bares, cafeterías y otros establecimientos de alimentación de Balears, tales como hoteles, residencias, etc.
El Colegio Oficial de Enfermería de las Illes Balears (COIBA) ha organizado una sesión-debate sobre los nuevos tipos de alimentación y dietas alternativas, con el objetivo de disipar dudas y que las enfermeras puedan asesorar mejor a sus pacientes ante las nuevas tendencias alimentarias tan de moda en los últimos años.
A raíz de las inundaciones que se han producido con las lluvias, el Servicio de Seguridad Alimentaria advierte que no deben consumirse los alimentos que se hayan mojado con aguas contaminadas y no estén dentro de envases herméticos.
A partir del día 13 de diciembre, y en aplicación del Reglamento Europeo del año 2011, el etiquetado de los alimentos tendrá que incluir, de manera obligatoria, la información nutricional, es decir, el valor energético y las cantidades de grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal, por cada 100 gramos o 100 mililitros. Además de estos valores, puede expresarse por porción o por unidad de consumo a condición de que la porción o la unidad de consumo que se utilice se exprese cuantitativamente en la etiqueta y se indique el número de porciones o de unidades que contiene el envase.